miércoles, 31 de octubre de 2012

MANIFIESTO DE LAS VÍCTIMAS DE HIPOTECAS



(transcrito en la forma en que fue leído en el pleno del Ayuntamiento de Sagunto)
 
Desde la Plataforma de Afectado por una Hipoteca del Camp Morvedre, queremos expresar nuestro total rechazo a la política actual en cuestión de desahucios del “Estado de excepción español”, que estamos viviendo.

La cantidad de familias obligadas por las entidades financieras a abandonar sus casas para un  claro y beneficioso lucro egoísta, supera ya en la Comunidad Valenciana las 90 diarias. Y eso sólo en las cifras que nos ofrece el Poder judicial. Faltan por añadir a estas cifras las subastas extrajudiciales que, en las notarías, hacen de las suyas sin enterarnos siquiera. Los abandonos de viviendas, dejándolas a merced de los bancos por las familias avergonzadas y que se sienten culpables aun de no poder pagar su hipoteca y que, muchas veces, aprovechan la noche para escapar buscando otro futuro. La gente que no sabe cómo funciona un banco y confían en él, le hacen caso y abandonan su vivienda bajo una coacción y un pacto ficticio que sólo repercute beneficio a esas estafadoras entidades sin llegar a un procedimiento previo. 

La política en este Municipio, (sin contar con algún grupo político que se desmarca en estos casos), deja mucho que desear. Los Servicios Sociales, principales responsables en la ayuda en este tipo de casos y capitaneados por la Sra. Davinia Bono, ponen más trabas que otra cosa a las posibles soluciones que Sagunto debería tener resueltas hace tiempo. Se les viene avisando desde hace más de un año de lo que se les venía encima y han desestimado ofertas de soluciones válidas y legales para parar en este Municipio el tema de los desahucios y que se aplican ya en otros Ayuntamientos pero el PP ha optado por “tirar de manual” y aplicar las leyes de la derecha en un intento, (infructuoso), de mermar la política de acción social y comunitaria que debería ser la premisa principal al servicio de la ciudadanía. 

En el primer trimestre de este año ya se han producido 94.500 desahucios en España. Cada desahucio es de una familia, lo cual nos puede dar una media de 283.500 personas de nuestro país desterradas a vivir donde puedan. A veces muchas de ellas en la calle.  La región más afectada, con diferencia, es la Comunidad Valenciana, con 4.562 desahucios el primer trimestre, lo que nos arroja una cifra de media de unas 13.700 personas. Valencia cuenta en estos momentos con una población de unos 5.123.500 personas aproximadamente, de los cuales Sagunto tiene 65.600. No es difícil calcular la media de desahucios que tenemos en estos momentos en el Municipio y ello arroja una cantidad media de unas 175 personas desahuciadas en tres meses. 58 al mes. Más o menos, dos desahucios al día en Sagunto.

Ahora la cifra ya va en aumento. Recordemos que los datos anteriores son del primer trimestre de este año. Recordemos que hay desahucios que no se contemplan en las cifras. 

Acabando este año 2012, el número de desahucios alcanzará unas cifras horripilantes en cálculos aproximados hasta el 2015.   360.000 familias… 1.080.000 personas. Casi un 3% de la población de este país. Pero es que ya van 400.000 personas desahuciadas hasta hoy.

¿Qué hace el Gobierno? Inventarse una patraña como el Código de GUINDOS que hasta el Tribunal Superior de Justicia rechaza por inútil, públicamente.
El drama de estas familias  se acentúa con la lacra del desempleo o las subidas de impuestos. El empobrecimiento en resumidas cuentas. Ello está llevando a disparar los casos de suicidio en España. Y cómo no, la culpa se queda a escondidas y los culpables también.
Existe un tabú social entorno al suicidio, según el cual, no se debe de hablar de él para evitar el efecto contagio. Este efecto no es tomado en cuenta en los casos de violencia de género y se le da publicidad al máximo. Se supone que la repulsa al agresor va por encima del supuesto contagio de quien ve que otros, en un caso parecido, matan a sus parejas. 

Pero este tabú social va más allá y tiene sus raíces en los pilares del cristianismo. Se supone que las familias con un suicida prefieren vivir en el silencio, que su dolor se cure de puertas para dentro, sin ayudas sociales, sin apoyo psicológico para los padres, hermanos o parejas de estas personas. Porque es una vergüenza. En cualquier caso, es un método más barato para un Estado Opresor. Además, existe el convencimiento social de que tras estos casos hay personas desequilibradas y pre condicionadas a autolesionarse. El suicidio es cosa de locos. 

Estas tres teorías, aceptadas socialmente, justifican otras muchas cosas. Son falacias que, pudiendo tener un punto de conexión con la realidad de este drama social, justifican un total alejamiento del Partido que Gobierna hacia los problemas de sus ciudadanos. Se abaratan costes y no se investigan causas para no encontrar culpables. 

¿Qué es lo que no dicen estos datos fríos?

Primero, esquivan conscientemente las razones que desembocan en el suicidio. Tras los suicidios están los dramas personales, que cada uno vive a su manera. Normalmente existe un deterioro de las situaciones económicas. El incremento de la tensión en el hogar, (cuando no se tiene empleo o cuando no se pueden pagar los recibos), puede ser el factor que desencadena esa soledad o ese abandono. ¿Alguien en su sano juicio podría tachar de locura este hecho? 

La crisis (como eufemismo de estafa) llega como un ser abstracto que se instala en nuestras vidas. Es en 2011 cuando USTEDES empiezan a desarrollar políticas conscientes que la agravan, que inciden directamente en la vida de las personas. Esas políticas que aceleran y facilitan despidos, desahucios y demás, que son factores posibilitadores del deterioro social que puede desembocar en muchas cosas, pero también en el número de suicidios. Quienes confían en USTEDES lo viven como un mal necesario, una gripe que deben pasar, porque tienen que justificar su voto. Quienes creemos que todo esto es una mentira, podemos encontrarnos con la desesperanza, con la ruptura de una solidaridad social en la que creemos.  

Tampoco dicen nada sobre los recortes en programas de atención social, a través de servicios sociales cuando se detectan estos problemas en el entorno familiar. Se explica una cosa para que no se formulen preguntan sobre otras. Así es como funcionan. 

Sabemos el número de suicidios al año, pero no el de intentos de suicidio. Algunos expertos estiman que esta cifra oscila entre 15 y 20 diarios. Esto significa que se suicidan en España 9 personas al día, pero que lo intentan casi 30 personas al día. Durante un fin de semana, tendríamos cerca de 60 personas que desean quitarse la vida, de las cuales lo consiguen cerca de 20. Son 20 cadáveres, 20 familias rotas, que difícilmente superarán el duelo. ¿Y todavía lo describen como “enfermedad mental?

¡¡NO SE SACUDAN ESTE PROBLEMA DE ENCIMA!! No lo hagan aunque las cifras (las que ustedes publican y sus medios vocean) les "favorezcan". Da igual la crisis, los suicidios son una constante y en ellos intervienen muchos factores. La situación económica es uno de ellos, pero que puede tener una incidencia fundamental, porque puede posibilitar el deterioro de otras cuestiones dentro del seno afectivo. Lo que aquí está en juego siempre es el sentimiento de culpa, que muchas veces unos se auto instalan o señalan hacia otros, para no señalar a un sistema (con crisis o sin él) que favorece la desigualdad y a un modelo de valores (el cristiano) que cierra las puertas al problema dejándolo en la intimidad, tal y como pasa con la violencia machista. 

Esta semana pasada, ha habido dos suicidios porque les iban a quitar la casa el Banco. Otra persona lo intentó también aunque ahora esté fuera de peligro, pero sin casa…

Es hora de romper puertas y denunciar esta sangría de 9 ciudadanos que desaparecen diariamente en nuestro país. Es hora de intentarlo, de que asuman un papel social responsable y la solidaridad como elemento de ayuda a víctimas y familiares. Es hora de exigir medios. Es hora de romper con ese modelo falaz que todos hemos creído sobre las cosas "de las que no se pueden hablar". Y, si detrás de todo esto, sigue habiendo 8 de esas 9 personas que siguen privándose de la vida, habremos ganado una, que son 365 personas al año, nada menos. Y, aunque no se consiguiera nada, no dejamos de tener la obligación de intentarlo. 




EXIGIMOS DESDE LA PAH MORVEDRE QUE ESTOS SUICIDIOS POR CAUSAS ECONÓMICAS SEAN CATALOGADOS COMO “VÍCTIMAS DE TERRORISMO DE ESTADO”.




EXIGIMOS QUE COMO TAL, SEA TRATADA Y COMPUTADA SU MUERTE, Y…



EXIGIMOS EL POSTERIOR APOYO A SUS FAMILIARES DIRECTOS, COMO CUALQUIER VÍCTIMA MORTAL DE TERRORISMO RECIBE.


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