sábado, 22 de diciembre de 2012

LA PAH MORVEDRE DONA JUGUETES A DOS COLEGIOS



Dicen que hasta los bancos están recogiendo juguetes con un afán solidario y, (suponemos), para lavar imágenes negativas. La Pah Morvedre inició una campaña solidaria para recoger juguetes y hacer feliz a los niños de las familias con problemas hipotecarios, pero... Dos colegios de Sagunto no podían donar juguetes. Más bien, necesitaban juguetes. Así pues, la Pah Morvedre prometió y, ha cumplido, hacer una donación y alegrar a 256 niños con problemas y sin juguetes. Participar y cooperar en la Pah Morvedre ha sido hasta ahora lo más gratificante que me ha podido llegar a pasar, hasta hoy... Hoy ha sido más aun... Hoy, mi corazón se ha hinchado de gozo y se ha saturado de alegría al ver a decenas de niños y niñas sonriendo y felices... ¿Existen los milagros...? Hoy, para muchos niños y niñas de nuestra ciudad el milagro ha llegado en forma de PAH... Gracias... Mil gracias a todas las personas que han hecho posible que al menos yo, me haya hecho mucho más humano y más solidario...

Oscar Vivancos
Presidente de la Pah Morvedre.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Nos solidarizamos con el resto de Pah´s

Hoy, mientras varias personas hemos ido a ver el local en el que se hará la fiesta de reparto de juguetes del día 22 para los niños de la Pah, hemos decidido solidarizarnos con las demás pah´s.

Como sabreis, estamos recogiendo comida, ropa, juguetes, etc. y se nos puede amontonar la faena...

Estamos en Navidad y, es normal y lógico, que se recoja comida y ayuda por todos lados, pero el año es muy largo y, desde la Pah Morvedre, tenemos curro para todo el año.

La cosa está en que hemos decidido donar los excedentes que podamos llegar a tener entre las pah´s que lo necesiten. No se trata de que nos pidais las cosas, sino que nosotros mismos las iremos ofreciendo mediante nuestra página.

Sabemos de muchas organizaciones y asociaciones que están recogiendo enseres, comida, ropa, juguetes, etc. y no se trata de que la Pah Morvedre le haga competencia ninguna de ellas.

De esta manera y, en la medida de lo posible, nos solidarizamos con el resto de Pah´s a las que podamos ayudar.

Este es uno de nuestros pequeños proyectos para este año que viene, una vez pasen las Navidades.

Todos juntos podemos...

Oscar

domingo, 2 de diciembre de 2012

Cuento de Navidad

Hay veces en la vida en las que la hipocresía y las malas artes hacen su aparición de golpe, sin avisar. Te topas con ellas y piensas que estás soñando. “No puede ser” (dices mientras te pellizcas en los brazos, intentando despertar). Lo malo es que ni son sueños ni estás durmiendo. Es una pesadilla y estás bien despierto. 

Sabemos que estamos a las puertas de la NAVIDAD. Una navidad, la de este año, triste y agobiante para muchas personas, para muchas familias. Este año, la palabra “milagro” va a estar en boca de mucha más gente, porque es lo que va a hacer falta. Un milagro para poder pasar una navidad decente. Todo lo decente que nos dejen gobiernos y entidades bancarias. 

Gobiernos que se han dedicado a llenar sus bolsillos y engrosar sus cuentas bancarias. A golpe de dedo, han puesto en situación privilegiada a familiares torpes e inútiles, pero afortunados de pertenecer a un clan. Gobiernos que han girado la cabeza como si fueran la niña del exorcista hasta llegar a no ver el problema que les rodeaba. Gobiernos atiborrados de alabanzas, premios, regalos y agradecimientos por parte de sus grandes amigos los bancos. 

 ¡¡Ahhhh… Los bancos!! ¡Qué gran negocio! Y qué cuidados y mimados por los gobiernos. No hay quien los toque. 

Bancos que roban, estafan, practican la usura y engañan a la gente sencilla y normal. Bancos que extorsionan, amenazan y mienten. Bancos que explotan a sus accionistas, que mandan, que se apoderan del alma y el sentir de la población. En definitiva, bancos que rigen por encima de cualquier ley o mandato, por encima de poderosos gobernantes… Ellos son los que mandan. 

Esta navidad del 2012, muchas familias estarán pasándolas en casa de un familiar. ¡Vaya novedad, pensareis algunos! Pues sí. Estarán estas navidades en casa de algún familiar porque el banco les ha quitado la suya. Sus hijos preguntarán por sus juguetes nuevos (como otros años). Los encargados de preparar la cena o comida, se pondrán, como todos los años, histéricos y nerviosos. 

Pero este año, para muchas familias no hará falta sacar las alas de la mesa del comedor en casa de esos familiares. No habrá tantos platos para poner en ella. No habrá un enorme árbol de Navidad para que los niños se inquieten mientras llega la hora de abrir los regalos. No habrá tantos regalos. Quizá ninguno… Se echará de menos la copita previa a la cena de Nochebuena, o el picoteo de las doce del mediodía bien emperifollados todos en el bar de abajo antes de la comida de Navidad. 

Para muchas familias, no hará falta desplazarse a casa de los padres o los abuelos a recoger los aguinaldos… Ya estarán viviendo con ellos. Pero lo mejor del día de Nochebuena es cuando te llaman al timbre y es… El cartero, (noble y servicial trabajo el suyo). Ni ese día te salvas de recibir correo del banco. 

Pero es Navidad. Piensas y meditas qué has hecho mal. Por qué a ti, por qué ahora. Lamentablemente las crisis no miran fechas, ni los gobiernos tampoco. Y los bancos ni os cuento. Más de un vil y podrido banquero estará cenando o comiendo opíparamente en un restaurante de lujo mientras ojea de vez en cuando su móvil último modelo en busca del índice bursátil de última hora y calculando mentalmente los miles de euros que acaba de ganar. Se frotará las manos una y otra vez, como los vemos hacer en reportajes con Alonso en las carreras o inaugurando un elegante edificio en un país lejano… Muy lejano… 

Estos usureros y criminales mafiosos, están chupando la sangre de muchos ciudadanos. Chupan y chupan sin parar para hartarse de dinero. En estas fechas chuparán cabezas y pieles de carabineros, gambas rojas, langostas, mientras muchas familias se chuparán los dedos embadurnados con la yema de un huevo frito. Se chuparán los dedos pero… DE FRÍO, mientras desean que salga el sol y puedan calentarse gratuitamente. 

Los banqueros, en estas fechas, invitarán a quien les dé la gana a sus enormes casas y se obsequiarán mutuamente con caros y opulentos regalos. Muchísimas familias se verán obligadas a declinar invitaciones por no poder llevar ni una triste botella de vino. Además, el vino se lleva como cortesía, por ejemplo, pero también se bebe para celebrar algo. ¿Qué hay que celebrar este año? 

Mientras tanto, los niños, seguirán pidiendo sus regalos. Seguirán mirando (los más despiertos), rebuscando por todos los rincones de la casa en busca de esos presentes. Va a ser duro explicar a tantos niños este año que Papá Nöel está enfermo y no puede venir o que los Reyes Magos han equivocado el camino y llegarán más tarde… (Por allá por marzo si hay trabajo y se puede, claro). 

Duro no… Lo siguiente. Ese es el trago que van a tener que pasar muchas familias pero… Hay que comer. Y, por lo menos en estas fechas, hay que hacer algo especial. Algo fuera de lo normal. Algo que no se hace en todo el año. En estas fechas afloran la amistad, el amor, el sentimiento de solidaridad, pero no para todos. Hay familias que se verán inmersas en otro tipo de sentimientos. El de la rabia, soledad, miedo o dolor… Peligrosos, muy peligrosos son tales sentimientos. La tragedia se palpa en el ambiente y está ahí, conviviendo contigo. Por mucho que quieras y lo desees, no se irá de tu lado y te martilleará constantemente en tu día a día. 

La culpa es el peor de todos esos sentimientos, pues te abate. Notas firmemente que has fallado. Empiezas a dejar de existir para mucha gente. Ya no te relacionas, pierdes amistades, discutes continuamente, te vas convirtiendo en un ser diferente y lo sabes, lo notas… Pasas por escaparates llenos de adornos y repletos de comida, regalos, etc. ¿Dónde está la crisis? piensas. Pero sigues caminando y buscando algo con que animarte un poco… Pasas por delante de lo que era antes tu sucursal. Sí, donde tenías tu hipoteca, tus sueños, tu dinero, tu nómina y el cerebro te juega una mala pasada… Instintivamente echas mano a la cartera. Hasta hace poco ahí guardabas las tarjetas salvadoras, pero ya no. Te paras y miras al cajero y recuerdas, con dolor y acelerándose tu pulso, que ese banco te ha quitado ya la vivienda y que estás en casa de tus padres viviendo con tu familia… 

Y piensas lo peor… Piensas que no vales para nada,  qué pintas en un mundo así y la ves de nuevo. Está ahí y te sigue, pues ha sido la tuya... Es tu vida. Da lo mismo si ha sido intensa o aburrida, corta o larga. La estás viendo y, no se parece en nada a lo que tienes ahora. Un escalofrío te recorre la columna vertebral y ves sombras a tu alrededor. Las noticias sobre suicidios se te agolpan en la memoria y tu mente echa humo… 

De pronto una imagen acude a tu mente. Son tus hijos. Y tras esta imagen aparece otra… Y otra… Y otra más… Es tu familia. Aquellas vacaciones, tu primer beso a la que fue tu novia y hoy es tu mujer, el coche que te llegaste a comprar cuando trabajabas y su olor a nuevo, la primera palabra de tus niños o los primeros pasos de Eva, la mayor… 

Tu mente se empieza a aclarar. Respiras agitadamente y tus pupilas se contraen y lo vuelves a ver… Ahí está esa odiosa sucursal bancaria y lo que representa. Te giras, te acercas y, a dos palmos de la puerta, le escupes. 

Seguro de ti mismo, vuelves sobre tus pasos mientras te rebuscas en los bolsillos. Y llamas por teléfono desde una cabina. Tienes el número y marcas. Es la fecha que es, pero contestan… 

Cuando, faltando una hora para cenar llegas a casa, tus hijos salen corriendo a recibirte. Te quieren y, mucho. Al fondo del pasillo ves la silueta de tu mujer, de tu amor y abrazas a tus niños como hacía tiempo no lo habías hecho y, con ellos en brazos te acercas a tu mujer. 

Vuestros labios se juntan y ella nota enseguida que algo es diferente e intuye algo especial. Su boca busca ahora su oído y le susurra…
- Cuando los niños estén entretenidos, sales y coges lo que hay en la puerta… Luego te cuento… 


El padre y sus dos hijos caen en el sofá de la salita entre juegos y risas… Es nochebuena. La madre, inquieta, sale a la puerta de la calle y allí, ve varias bolsas y paquetes. Abre una de ellas y es comida. Abre las otras y son regalos… Extrañada, pero con el corazón a cien por hora, mete los bultos en casa, en la habitación. No puede evitarlo y mira los regalos… En todos hay una etiqueta. En la etiqueta reza… 

“FELIZ NAVIDAD DE PARTE DE LA PAH MORVEDRE” 

Con lágrimas en los ojos, ella acude junto a su familia. Sus suegros ríen por las cosquillas que los niños hacen a su padre y una mirada de comprensión y complicidad se cruza entre marido y mujer. ¡¡Qué demonios!! Ella también se une a la fiesta, que para eso es Navidad… 

Ya más tranquilos, ella se acercó a su marido y lo abrazó. Él dijo simplemente: 

- Tenías razón… Qué ciego he estado… 

Ella sólo respondió: 

- ¿Ves como sí hay buena gente por el mundo? 

Banqueros y gobernantes se dan la mano y brindan con caros vinos mientras degustan una cena cara y se aplauden a sí mismos entre carcajadas falsas y falsa hipocresía. En muchas otras casas, la cena será la justa, pero sabrá a gloria y las risas serán verdaderas. Además, siempre habrá algo que los que mandan no conseguirán arrebatar a quienes se quieren y se respetan. AMOR. 

Por muchos palos que te de la vida, la familia y el amor verdadero son quienes te han de llevar por el camino correcto. Lo demás son banalidades producidas por el odioso dinero y el terrible poder que nos gobierna y has de saber que siempre, siempre, habrá a tu lado gente dispuesta a ayudarte, a comprenderte y a escucharte. 

A pesar de titularlo “CUENTO DE NAVIDAD”, De cuento tiene muy poco. Es la triste realidad 


Oscar Vivancos… 
(Detalles de una vida) 







Seis minutos sin desperdicio