(transcrito en la forma en que fue leído en el pleno del Ayuntamiento de Sagunto)
Desde
la Plataforma de Afectado por una Hipoteca del Camp Morvedre, queremos expresar nuestro total rechazo a la política actual
en cuestión de desahucios del “Estado de excepción español”, que estamos
viviendo.
La cantidad de familias obligadas por las
entidades financieras a abandonar sus casas para un claro y beneficioso lucro egoísta, supera ya
en la Comunidad Valenciana las 90 diarias. Y eso sólo en las cifras que nos
ofrece el Poder judicial. Faltan por añadir a estas cifras las subastas
extrajudiciales que, en las notarías, hacen de las suyas sin enterarnos
siquiera. Los abandonos de viviendas, dejándolas a merced de los bancos por las
familias avergonzadas y que se sienten culpables aun de no poder pagar su
hipoteca y que, muchas veces, aprovechan la noche para escapar buscando otro
futuro. La gente que no sabe cómo funciona un banco y confían en él, le hacen
caso y abandonan su vivienda bajo una coacción y un pacto ficticio que sólo
repercute beneficio a esas estafadoras entidades sin llegar a un procedimiento
previo.
La
política en este Municipio, (sin contar con algún grupo político que se
desmarca en estos casos), deja mucho que desear. Los Servicios Sociales,
principales responsables en la ayuda en este tipo de casos y capitaneados por
la Sra. Davinia Bono, ponen más trabas que otra cosa a las posibles soluciones
que Sagunto debería tener resueltas hace tiempo. Se les viene avisando desde
hace más de un año de lo que se les venía encima y han desestimado ofertas de
soluciones válidas y legales para parar en este Municipio el tema de los
desahucios y que se aplican ya en otros Ayuntamientos pero el PP ha optado por
“tirar de manual” y aplicar las leyes de la derecha en un intento,
(infructuoso), de mermar la política de acción social y comunitaria que debería
ser la premisa principal al servicio de la ciudadanía.
En el primer trimestre de este año ya se han
producido 94.500 desahucios en España. Cada desahucio es de una familia, lo
cual nos puede dar una media de 283.500 personas de nuestro país desterradas a
vivir donde puedan. A veces muchas de ellas en la calle. La región más afectada, con diferencia, es la
Comunidad Valenciana, con 4.562 desahucios el primer trimestre, lo que nos
arroja una cifra de media de unas 13.700 personas. Valencia cuenta en estos
momentos con una población de unos 5.123.500 personas aproximadamente, de los
cuales Sagunto tiene 65.600. No es difícil calcular la media de desahucios que
tenemos en estos momentos en el Municipio y ello arroja una cantidad media de unas
175 personas desahuciadas en tres meses. 58 al mes. Más o menos, dos desahucios
al día en Sagunto.
Ahora
la cifra ya va en aumento. Recordemos que los datos anteriores son del primer
trimestre de este año. Recordemos que hay desahucios que no se contemplan en
las cifras.
Acabando
este año 2012, el número de desahucios alcanzará unas cifras horripilantes en
cálculos aproximados hasta el 2015. 360.000
familias… 1.080.000 personas. Casi un 3% de la población de este país. Pero es
que ya van 400.000 personas desahuciadas hasta hoy.
¿Qué
hace el Gobierno? Inventarse una patraña como el Código de GUINDOS que hasta el
Tribunal Superior de Justicia rechaza por inútil, públicamente.
El
drama de estas familias se acentúa con
la lacra del desempleo o las subidas de impuestos. El empobrecimiento en
resumidas cuentas. Ello está llevando a disparar los casos de suicidio en
España. Y cómo no, la culpa se queda a escondidas y los culpables también.
Existe
un tabú social entorno al suicidio, según el cual, no se debe de hablar de él
para evitar el efecto contagio. Este efecto no es tomado en cuenta en los casos
de violencia de género y se le da publicidad al máximo. Se supone que la
repulsa al agresor va por encima del supuesto contagio de quien ve que otros,
en un caso parecido, matan a sus parejas.
Pero
este tabú social va más allá y tiene sus raíces en los pilares del
cristianismo. Se supone que las familias con un suicida prefieren vivir en el
silencio, que su dolor se cure de puertas para dentro, sin ayudas sociales, sin
apoyo psicológico para los padres, hermanos o parejas de estas personas. Porque
es una vergüenza. En cualquier caso, es un método más barato para un Estado
Opresor. Además, existe el convencimiento social de que tras estos casos hay
personas desequilibradas y pre condicionadas a autolesionarse. El suicidio es
cosa de locos.
Estas
tres teorías, aceptadas socialmente, justifican otras muchas cosas. Son
falacias que, pudiendo tener un punto de conexión con la realidad de este drama
social, justifican un total alejamiento del Partido que Gobierna hacia los
problemas de sus ciudadanos. Se abaratan costes y no se investigan causas para no
encontrar culpables.
¿Qué
es lo que no dicen estos datos fríos?
Primero,
esquivan conscientemente las razones que desembocan en el suicidio. Tras los
suicidios están los dramas personales, que cada uno vive a su manera.
Normalmente existe un deterioro de las situaciones económicas. El incremento de
la tensión en el hogar, (cuando no se tiene empleo o cuando no se pueden pagar
los recibos), puede ser el factor que desencadena esa soledad o ese abandono.
¿Alguien en su sano juicio podría tachar de locura este hecho?
La
crisis (como eufemismo de estafa) llega como un ser abstracto que se instala en
nuestras vidas. Es en 2011 cuando USTEDES empiezan a desarrollar políticas
conscientes que la agravan, que inciden directamente en la vida de las
personas. Esas políticas que aceleran y facilitan despidos, desahucios y demás,
que son factores posibilitadores del deterioro social que puede desembocar en
muchas cosas, pero también en el número de suicidios. Quienes confían en
USTEDES lo viven como un mal necesario, una gripe que deben pasar, porque
tienen que justificar su voto. Quienes creemos que todo esto es una mentira,
podemos encontrarnos con la desesperanza, con la ruptura de una solidaridad
social en la que creemos.
Tampoco
dicen nada sobre los recortes en programas de atención social, a través de
servicios sociales cuando se detectan estos problemas en el entorno familiar.
Se explica una cosa para que no se formulen preguntan sobre otras. Así es como
funcionan.
Sabemos
el número de suicidios al año, pero no el de intentos de suicidio. Algunos
expertos estiman que esta cifra oscila entre 15 y 20 diarios. Esto significa
que se suicidan en España 9 personas al día, pero que lo intentan casi 30
personas al día. Durante un fin de semana, tendríamos cerca de 60 personas que
desean quitarse la vida, de las cuales lo consiguen cerca de 20. Son 20
cadáveres, 20 familias rotas, que difícilmente superarán el duelo. ¿Y todavía
lo describen como “enfermedad mental?
¡¡NO
SE SACUDAN ESTE PROBLEMA DE ENCIMA!! No lo hagan aunque las cifras (las que
ustedes publican y sus medios vocean) les "favorezcan". Da igual la
crisis, los suicidios son una constante y en ellos intervienen muchos factores.
La situación económica es uno de ellos, pero que puede tener una incidencia
fundamental, porque puede posibilitar el deterioro de otras cuestiones dentro
del seno afectivo. Lo que aquí está en juego siempre es el sentimiento de
culpa, que muchas veces unos se auto instalan o señalan hacia otros, para no
señalar a un sistema (con crisis o sin él) que favorece la desigualdad y a un
modelo de valores (el cristiano) que cierra las puertas al problema dejándolo
en la intimidad, tal y como pasa con la violencia machista.
Esta
semana pasada, ha habido dos suicidios porque les iban a quitar la casa el
Banco. Otra persona lo intentó también aunque ahora esté fuera de peligro, pero
sin casa…
Es
hora de romper puertas y denunciar esta sangría de 9 ciudadanos que desaparecen
diariamente en nuestro país. Es hora de intentarlo, de que asuman un papel
social responsable y la solidaridad como elemento de ayuda a víctimas y
familiares. Es hora de exigir medios. Es hora de romper con ese modelo falaz
que todos hemos creído sobre las cosas "de las que no se pueden
hablar". Y, si detrás de todo esto, sigue habiendo 8 de esas 9 personas
que siguen privándose de la vida, habremos ganado una, que son 365 personas al
año, nada menos. Y, aunque no se consiguiera nada, no dejamos de tener la
obligación de intentarlo.
EXIGIMOS DESDE LA PAH
MORVEDRE QUE ESTOS SUICIDIOS POR CAUSAS ECONÓMICAS SEAN CATALOGADOS COMO “VÍCTIMAS
DE TERRORISMO DE ESTADO”.
EXIGIMOS QUE COMO TAL,
SEA TRATADA Y COMPUTADA SU MUERTE, Y…
EXIGIMOS EL POSTERIOR
APOYO A SUS FAMILIARES DIRECTOS, COMO CUALQUIER VÍCTIMA MORTAL DE TERRORISMO
RECIBE.




